Pensamiento
Raíces expuestas
“Hay raíces expuestas en la superficie”
Domingo 03 de noviembre del 2024
Autor: Andrés W. Benítez G.
Sin duda una de las experiencias más significativas que experimenta una persona es el contacto con la naturaleza, que puede conectar profundamente con nuestra espiritualidad, sobre todo cuando ella se convierte en un medio por el cual podemos percibir las enseñanzas de nuestro buen Dios. El pensamiento de hoy nos va a llevar por un viaje en nuestro árbol genealógico, específicamente a las raíces, y pretende dar importancia a los aspectos positivos de nuestra identidad familiar y discernir la repetición de aquellos patrones negativos.
El lugar es el Pasochoa, ubicado en Quito-Ecuador, la experiencia es una caminata por cerca de dos horas y media; en un principio el entusiasmo se hace presente volviéndola una aventura, conversamos y reímos mientras caminamos, todos al “mismo ritmo”. Sin embargo, llegó un punto en que el silencio se hizo presente, el espacio entre uno y otro se amplió, y de repente la soledad fue la compañía perfecta para esta enseñanza. Hay un tramo en el que se puede ver los árboles y particularmente sus raíces expuestas sobre la superficie, mientras caminaba consideré: las raíces representan ese ADN tanto genético como cultural que tenemos, y se convierte en parte constitutiva de nuestra esencia, la cual manifestamos en cada uno de los actos que expresamos.
Ahora bien, la interrogante surgió en la lógica de aquello que podrían representar esas raíces expuestas en la vida, llevándome a la siguiente reflexión: así como las raíces que sobresalen de los árboles muestran tanto la fuerza de sus anclajes como sus imperfecciones, nuestras raíces familiares nos dan estabilidad y nos recuerdan, a la vez, los aspectos que debemos trabajar; esas características propias de la familia o quizás esos defectos heredados que los demás ven claramente, pero que para nosotros pasan desapercibidos. Creo que es natural ver ciertos patrones familiares positivos de los que estamos orgullosos de poseerlos inclusive como familia, pero, ¿llegará el día en que decidamos trabajar en esas raíces que, aunque nuestras, reflejan cierta vulnerabilidad? Y desde esta perspectiva podemos decir que está en nuestra posibilidad identificarlas de manera específica en sus causas y efectos, haciendo de ellas parte de un paisaje que sea atractivo, a través de un proceso de cambio, conversión, metanoia o como lo queramos llamar. 
A fin de cuentas, está en nuestra capacidad de decisión mantener aquellos frutos que nutren a la sociedad, mientras aprendemos a hacer de nuestros árboles magníficos paisajes de belleza y bondad.
¿Qué harás al reconocer esas raíces visibles en ti?