Pensamiento

¿Propósitos de año nuevo?

Fecha: 05 de enero del 2025

Autor: Andrés W. Benítez G.

«La medida del amor es amar sin medida» San Agustín.

Vi las luces intermitentes del pesebre y, por un instante, imaginé reducir al máximo la velocidad de su intermitencia. Entonces vino a mi mente la idea de que así es la vida del hombre: un flujo entre encendido y apagado.

Este pensamiento me llevó a reflexionar sobre nuestra realidad dinámica y variable, especialmente en relación con los propósitos que marcamos al comenzar un nuevo año.

Es natural para los seres humanos dividir nuestra vida en etapas, lo que llamamos «marcadores temporales». Estos puntos de partida nos permiten reorientar nuestras metas y renovar esfuerzos. Sin embargo, este proceso puede ser problemático cuando nuestras aspiraciones no se basan en un conocimiento realista de nuestras capacidades y limitaciones.

En ocasiones, el entusiasmo por cerrar un ciclo y comenzar otro puede llevarnos a plantear metas poco realistas, influenciados por el entorno social y las emociones del momento. Cuando estas metas no se logran, es fácil caer en la frustración y en un ciclo de expectativas incumplidas que nos alejan de un desarrollo pleno y auténtico.

¿Cómo podemos evitar esta intermitencia entre momentos de inspiración y desánimo? Un elemento clave es fortalecer nuestra estabilidad interna, y aquí la fe juega un papel fundamental. Según diversos estudios en neurociencia, prácticas como la oración, la meditación y la vivencia de valores espirituales contribuyen al bienestar emocional y a una mayor resiliencia frente a los desafíos cotidianos.

Por ello, al inicio de este año, te invito a considerar tres pasos concretos:

  1. Leer, investigar y buscar un equilibrio entre el desarrollo humano y el crecimiento espiritual.
  2. Trabajar en el autoconocimiento para alinear nuestros anhelos con hábitos sólidos y sostenibles.
  3. Establecer metas realistas, específicas y alcanzables en un periodo de tiempo razonable.

Y tú, ¿ya comenzaste con algo?