Pensamiento
Siendo optimistas
Domingo 20 de octubre del 2024
Autor: Andrés W. Benítez G.
“La base del optimismo es la esperanza”
Uno de los pilares que ha marcado mi vida es mantener la esperanza, incluso en momentos de desolación. A veces lo he hecho solo, otras acompañado, pero fue mi fe la que me permitió ver la vida desde una perspectiva diferente, con ojos de cielo. Gracias a ella, aprendí a relativizar aquellas realidades pasajeras, lo que me ha dado la fortaleza para llevar sufrimientos que, sin Cristo, habrían sido imposibles de superar.
No pretendo ser exageradamente optimista, pero todos los días somos bombardeados por malas noticias. Hoy, tomemos como ejemplo los apagones en Ecuador. La luz se va, literal y metafóricamente. Y en esos momentos, la vida parece detenerse. ¡Se fue la luz! escuchamos en los barrios, escuelas y oficinas. De repente, nos desconectamos de las pantallas y nos encontramos con quienes nos rodean. Una pausa forzada que nos invita a preguntar: “¿Cómo estuvo tu día?”. Por un instante, volvemos a conectarnos, compartimos risas y recuerdos.
Estas pausas, aunque impuestas, son oportunidades para generar momentos de
conexión. En vez de verlas como simples interrupciones, podemos aprovecharlas para fortalecer lazos familiares, recordar tiempos más simples y, sobre todo, para reflexionar sobre lo que realmente importa.

Cuando nos abrimos a la posibilidad de salir de nuestra zona de confort, crecemos, aprendemos y vemos el futuro con más optimismo. El verdadero optimismo no es ignorar los problemas, sino reconocer que, incluso en la oscuridad, hay oportunidades para crecer.
Y tú, ¿te atreves a ser optimista hoy?